Dos imputados, un anestesiólogo y una presidenta del hospital italiano, enfrentan cargos por robo de fentanilo y propofol para fiestas clandestinas posiblemente sexuales con viajes controlados.
Un residente murió tras consumir los estupefacientes; el juez Javier Sánchez de Sarmiento investiga dos causas por robo y muerte, con audios exclusivos de la operatoria.
Los médicos usaban currículums falsos y un cuidador para suministrar los fármacos; se menciona administración fraudulenta y venta ilegal de superfacientes.