Delfina Lanuce y otros anestesistas del Hospital Italiano confesaron internamente consumo de Propofol y Fentanilo, dos días antes de la muerte del médico Salazar el 20 de febrero, tras denuncia de residentes que lo notaron "blanda". La investigación interna derivó en allanamientos y causas por sustracción de fármacos (causa 9887) y muerte dudosa (8922).
El médico legista Martín Carlitos explicó que Propofol actúa en receptores GABA como un Valium fuerte, generando sensación "orgásmica" de relajación, mientras Fentanilo es adictivo y quita displacer. No es consumo recreativo sino problemático con componente simbólico: se automonitorean con bombas como pacientes, jugando a la ruleta rusa en domicilios sin control ni asepsia.
Hernán Boveri se niega a declarar; Lanuce admite extracción, posiblemente para ceder o vender. Autopsia preliminar de Salazar muestra infección en vía por pierna para ocultar marcas y cicatriz en brazo. Posible competencia entre justicias por Fentanilo (federal, ley estupefacientes) vs Propofol (no prohibido).
Expertos destacan irresponsabilidad: médicos pierden precisión vital; comparan con pilotos obligados a chequeos anuales. No prisión probable por muerte (acto privado, art. 19 CN), pero sí por hurto escarcelable. Renuncia del jefe de anestesia Daliano por filtración de mail.
Panel polemiza sobre adicción en quirófano: daño institucional genera desconfianza pública en hospitales.