Mario insistió en el inicio de Otro día perdido que no lloró durante el emotivo programa del Jueves Santo, atribuyendo cualquier lágrima a una alergia o bandera en el ojo.
Explicó que personas como él no tienen sentimientos ni lloran, aunque admitió medicarse y bromeó sobre echar a dos de producción por el incidente con la bandera.
Recordó una carta leída de un soldadito que emocionó a todos, pero reiteró que no fue llanto y agradeció los buenos comentarios recibidos por el show anterior.
Anunció el Viernes Santo con invitado especial Pablo Lescano para cambiar el tono emotivo por alegría y baile.