El Santo Sepulcro en Jerusalén celebró el Jueves Santo sin público por restricciones israelíes que limitan reuniones a menos de 50 personas debido a la guerra con Irán y ataques con misiles.
El cardenal Pierre Battista Pizzabala, patriarca latino, dirigió oraciones solo con clérigos; metralla de misil cayó cerca de la iglesia. El resto de Semana Santa se limita a personal reducido.
Se menciona la primera Pascua del Papa León XIV con misa Crismal y lavatorio de pies.