El juez Sánchez Sarmiento prohibió la salida del país a Hermann Boveri y Delfina Fini Lanús, anestesiólogos del Hospital Italiano despedidos por robo de medicamentos como fentanilo y propofol, ahora acusados de administración fraudulenta con penas de hasta seis años de prisión.
La muerte por sobredosis del anestesiólogo Alejandro Salazar, residente en Gutiérrez y Rivadavia, destapó el circuito ilegal de robo hospitalario para fiestas y viajes; audios de Chantal Leclerc ("Tati"), amiga de Fini, revelan encubrimientos en la Asociación Argentina de Anestesia y Reanimación (Arba).
Allanamientos en domicilios de Buenos Aires y Tigre, y en Arba, secuestraron cánulas, ampollas anestésicas, celulares y computadoras; el hospital Italiano es víctima y faltaban insumos trazables a Boveri y Fini.
Salazar tenía vía conectada con drogas robadas; Tati no está imputada pero sus audios clave muestran nexos entre residentes de distintos hospitales.