El Estrecho de Hormuz define la victoria en la guerra de Oriente Medio porque quien lo controle condiciona la economía global, según análisis del programa.
Irán demuestra poder parar el mundo exhibiendo el estrecho para negociar sanciones o fuerza, más valioso que avances nucleares. Países del Golfo como Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos buscan rutas alternativas ante amenaza del régimen iraní herido y vengativo.
En la ONU, Bahrein impulsó moción para desalojar por fuerza el estrecho, frenada por China, Rusia y Francia. Estados Unidos e Israel luchan por resolver el nudo de la Guardia Revolucionaria iraní, con presión para que Trump no se retire pronto.