Este fin de semana largo de Semana Santa presenta poco movimiento turístico en comparación con años anteriores, con rutas sin congestión y hoteles de la costa que deciden no abrir y bajan la persiana hasta noviembre.
Los conductores comentan que no se observan las habituales colas en rutas ni escapadas masivas, atribuyendo la situación a la falta de poder adquisitivo de la gente, ya que no hay plata en el bolsillo.
El feriado largo no generó el esperado éxodo, a diferencia de eventos como Carnaval o feriados anteriores con más movimiento vehicular.