Alfredo Casero se posicionó como contralor ciudadano del gobierno de Javier Milei y pidió echar a quienes hayan hecho las cosas mal, pero sin apuro hasta ver el potencial de daño.
Defendió a Manuel Adorni en el escándalo por su departamento en Floresta y su abogada que trabajó con narcos, comparándolo con excesos kirchneristas como los cheques de Massa o la casa de Daniel Muñoz, y criticó la hipocresía del mandato moral opositor.
Recordó que en el gobierno anterior nadie cuestionó gastos millonarios y enfatizó que el costo político lo paga el presidente Milei, no los ciudadanos, mientras critica al peronismo por ensalzar figuras como Isabel Martínez de Perón.
Señaló que quiere que le vaya bien al gobierno sea quien sea y rechazó ser como Daddy Brieva deseando lo peor.