El gobierno argentino declaró persona non grata y expulsó al máximo representante diplomático de Irán, a pesar de mantener relaciones al nivel de encargado de negocios pese a atentados como la Embajada de Israel en 1992 y AMIA en 1994.
La decisión responde a amenazas de Irán tras declarar a la Guardia Revolucionaria como organización terrorista, en alineación con la posición de apoyo a Israel y Estados Unidos en la guerra.
Se critica la falta de protesta de Uruguay ante mensaje amenazante de la embajada iraní en ese país. Javier Milei había dicho que le ganarían la guerra a Irán.
Titulares de diarios como Clarín y La Nación destacan las 48 horas vertiginosas con advertencia iraní y ruptura de relaciones.