Una investigación internacional revela una red de desinformación operada por la organización rusa La Compañía, vinculada al grupo Wagner, que pagaba a periodistas argentinos para publicar notas falsas y generar caos en la opinión pública. Documentos filtrados muestran 60 agentes desplegados, 17 con lazos a Wagner, usando perfiles falsos en medios para influir en temas geopolíticos como apoyo a Rusia en Ucrania e Israel.
La Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) investigó el caso desde octubre 2025 y lo puso en conocimiento de la Justicia. El presidente Javier Milei tuiteó que llegarán hasta las últimas consecuencias contra los actores de esta red de espionaje ilegal. Periodistas como Santiago O'Donnell de Página/12 y Filterleak publicaron los hallazgos, confirmando operaciones en Argentina, Bolivia, Francia y África.
Panelistas destacan borrados de posteos y tweets por implicados, banderas pro-Rusia en barra brava de Huracán tachando Ucrania e Israel, y menciones previas de Patricia Bullrich sobre injerencia ruso-venezolana. Posibles delitos incluyen sedición, espionaje y asociación ilícita, con penas de hasta 41 años. SIDE confirma financiamiento externo para activismo y lobby.
Recuerdan casos como espías rusos con pasaportes argentinos viviendo en Núñez como María Rosa Meyer Muñoz y Ludwig Gish (nombres falsos de Arsene Vektorovic y Ana Valerniana), recibidos como héroes por Putin, y frase de Alberto Fernández invitando a Rusia como puerta de entrada a Latinoamérica.