La Asociación de Anestesistas denunció el robo de propofol y otros medicamentos en el Hospital Italiano por los doctores Boveri y Lanuse, quienes reconocieron los hechos ante la institución el 25 de febrero.
Eduardo Jerome, abogado de la asociación, explicó que citaron a los involucrados por desvío de material para uso personal, lo que derivó en denuncia judicial inmediata. Esto coincidió con la muerte del anestesista Alejandro Salazar por posible sobredosis reciente, tras enterarse de fiestas con propofol por familiares.
El Hospital Italiano detectó a la doctora Lanuse en estado de languidez post-consumo, lo que llevó a descubrir el robo. La asociación enfatizó protocolos éticos estrictos y que ambos médicos ya no pertenecen: Boveri renunció y Lanuse fue desafectada.
Jerome negó conocimiento previo de fiestas cerradas con propofol y minimizó rumores de adicciones en la especialidad, afirmando que es ínfimo entre miles de profesionales éticos. Dejaron la matrícula en manos de la justicia.