La investigación judicial por las Propofest avanza con el análisis de documentación secuestrada en allanamiento al centro de anestesiólogos en Caballito para trazar drogas halladas en boliches. El imputado Hernán Boveri, del Hospital Italiano, se abstuvo de declarar, negó las acusaciones y prometió presentar un escrito.
En la Asociación de Anestesiólogos de Buenos Aires, Nicolás Sergi y Marina Moreira recibieron a la periodista Agustina Binotti para mostrar el centro de simulación donde se forman 400 residentes. Explicaron que los anestesiólogos manejan propofol y fentanilo diariamente con rigor para garantizar la seguridad del paciente en quirófano.
En una demostración práctica con maniquíes, detallaron el proceso de anestesia: charla inicial con el paciente, sedación con midazolam, analgesia con fentanilo, hipnosis con propofol vía bomba de infusión para inducir coma farmacológico reversible. Subrayaron que estas drogas, usadas inadecuadamente fuera del contexto médico, generan riesgos graves.
Los especialistas negaron conocimiento judicial del caso fatal y destacaron la formación exhaustiva: 6 años de medicina, 4 de residencia, exámenes universitarios. Lamentaron el estigma a la profesión por adicciones aisladas y recomendaron solo procedimientos con anestesiólogos capacitados en vía aérea y emergencias.
Recordaron el breve problema de fentanilo adulterado ya superado y aclararon que el placer en sedación depende de la dosis, no es inherente, pudiendo incluso causar disforia.