Veteranos de Malvinas relatan su llegada a las islas el 10 de abril con expectativas de breve estadía, pero enfrentaron escasez, frío y hambre que generaron miedo constante.
Un soldado describe ver lucecitas rojas de un herido y gritar por ayuda, mientras otro menciona quemazón en el estómago por heridas y la lealtad entre compañeros que nunca abandonaron a los heridos.
Los testimonios destacan lecciones de vida aprendidas en 70 días con 20 años, como solidaridad en el campo de batalla.