Desde el Museo Memorial de Malvinas en Bariloche, Lua Avilés transmitió el acto oficial con multitudinaria presencia ante el museo inaugurado el año pasado, lleno de historia y suelo malvinense, donde la gente acompaña a veteranos.
El excombatiente Pablo Delfino sintió el homenaje popular como "caricia al alma" superior al institucional; destacaron que Bariloche responde con cariño tras charlas por la soberanía, no bélica. El museo muestra como el aeropuerto de Malvinas construido por argentinos.
Delfino, marino mercante civil de 28 años en 1982, enfatizó que "la guerra es un horror" sin ganadores, solo daños; conflictos se resuelven con diálogo. La posguerra fue compleja: discriminados laboralmente como "los locos", más suicidios postguerra que en combate.
Recordó llegada a Puerto Madryn en junio 1982: la ciudad les dio todo su pan, quedándose sin él. Ocultaron orgullo patrio por vergüenza social; hoy sociedad los reconoce como héroes valientes en Monte Longdon y barcos.