Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos atacaron 12.300 objetivos militares en Irán desde el 28 de febrero, incluyendo centros de mando, Guardia Revolucionaria, defensas aéreas, fábricas de drones y búnkers de armas. Donald Trump afirma que los objetivos estratégicos están cerca de completarse y amenaza intensificar ataques contra centrales eléctricas si no hay acuerdo con Teherán, afectando a la población civil inocente.
En su discurso de 20 minutos, Trump no dijo nada nuevo, remarcó que muy pronto, en dos o tres semanas, terminarán los objetivos militares, comparándolo con guerras pasadas como Vietnam o Corea para bajarle el tono al conflicto que ya dura un mes. Admitió que el 66% de los estadounidenses no apoya la guerra y evitó detalles sobre ofensivas terrestres o fase 2.
Trump borró objetivos previos como cambio de régimen en Irán o liberar el Estrecho de Hormuz, advirtiendo que otros se hagan cargo del petróleo, pese a que el precio de la nafta ya supera los 4 dólares por galón en EE.UU. Criticó a la OTAN por no apoyar con barcos, llamándola tigre de papel, generando desconfianza en Europa donde Macron ofrece defensa nuclear propia.
Israel sufrió bombardeos en Tel Aviv, Jerusalén y norte, mientras la Guardia Revolucionaria iraní afirma tener misiles ocultos pese a ataques en Isfahan. Expertos dudan de la capacidad nuclear destruida de Irán y su control del estrecho que maneja el 20% del petróleo mundial. Rusia gana con ventas de petróleo y ayuda a Irán con inteligencia.