El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró en tono grandilocuente que no se ocupará de la seguridad del Estrecho de Hormuz, sacudiendo los mercados energéticos mundiales y obligando a Europa y Asia a redefinir estrategias ante riesgo de conflicto mayor.
Estados Unidos tiene 50.000 soldados en Medio Oriente. Trump condiciona cese de fuego con Irán a la apertura total del Estrecho, como antes de la guerra. Francia, China y otras naciones deben gestionar su propia seguridad.
China propone abrir Hormuz a cambio de tregua para diálogos entre Casa Blanca y régimen iraní, en contexto de elecciones parlamentarias en EE.UU.