Nubes de polvo del Sahara cubrieron la isla de Creta en Grecia, punto turístico clave del Mediterráneo, causando problemas en vuelos desde Londres, Bruselas y París que fueron desviados. La calidad del aire cayó a niveles peligrosos con más de mil microgramos por metro cúbico.
Autoridades recomendaron quedarse en casa y usar barbijos. El fenómeno, igual al visto en Libia, reduce visibilidad por vientos del norte y es pasajero.