Un robot barista, primer desarrollo de este tipo en Latinoamérica, opera en el Shopping Abasto de Buenos Aires, preparando cafés de especialidad automáticamente con IA y brazos robóticos en dos minutos.
Desarrollado en un año y medio por equipo multidisciplinario argentino, integra molienda, tamper, emulsión de leche profesional y limpieza autónoma, usando café de más de 87 puntos de Brasil o Colombia, caliente o frío, con cookies.
El cliente pide vía tótem tablet: elige tipo de café (cappuccino, latte), leche (entera, descremada, almendra), paga por QR, ingresa nombre; el robot narra el proceso personalizadamente, saca vasos y ejecuta tareas en paralelo sin intervención humana salvo mantenimiento diario.
Cronista prueba cappuccino descremado y pasa a peatones como Karina, quienes elogian sabor y espectáculo; creador Tiago anuncia planes para propinas digitales y expansión a bebidas como cerveza.
Receptividad positiva genera fila de interesados, posicionando la innovación como diferencial en cafeterías.