Lucas Bruno, ingeniero agrónomo, evaluó pastoreo intensivo no rotativo de vaquillas oromo por cultivos de servicio invernales (avena y vicia) en 10 hectáreas durante 80 días.
Los animales ingresaron una vez por parcela diaria, clausurada para rebrote; lograron 80 kilos de ganancia de carne por animal y 200 kilos por hectárea, con biomasa de 3.000 a 5.000 kg MS.
Indicadores de suelo mejoraron: filtración de 20 a 80 mm/hora, más 20 mm agua almacenada y menor densidad aparente, prometiendo integración ganadería-agricultura en la zona.