El predicador urge aferrarse a revelaciones de Dios para desatar tesoros como el poder de la gloria de Jesús, vestido de gloria post-resurrección, ofreciendo vida eterna: pan de vida y agua viva para no morir jamás.
Critica inestabilidad como caña al viento, cambiando opiniones o iglesias, y relata cambio de Simón a Pedro por revelación de Jesús como Cristo, enfatizando servicio humilde de Jesús lavando pies.