Israel y Estados Unidos lanzaron ataques coordinados contra una planta siderúrgica en la provincia de Isfahan, en el sureste de Irán. La fábrica, ubicada en Moravax, fue confirmada como blanco por el subdirector de seguridad de la gobernación, Akbar Salahí, quien denunció la agresión sionista estadounidense.
Este bombardeo forma parte de una serie de ofensivas iniciadas hace más de un mes. Anteriormente, se atacó una fábrica en el centro-oeste de Irán dedicada a la producción de óxido de uranio concentrado en la provincia de Yaf.
Las autoridades iraníes reportaron más de 2.000 víctimas fatales desde el inicio de la escalada, incluyendo al líder supremo Ali Khamenei y al secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional. Irán respondió con un nuevo ataque contra Estados Unidos.