Familiares y retirados de fuerzas federales protestaron frente al edificio Sentinela de Gendarmería por sueldos básicos de 800.000 pesos por debajo de la pobreza.
Reclaman aumentos en el básico, no bonos, ya que no alcanza para pan, leche o obra social parada. Muchos piden la baja por necesidad de trabajos extras.
El presidente Javier Milei reconoció el atraso salarial, comprometiendo reconstrucción de Fuerzas Armadas con 10% de ingresos de privatizaciones para armamento, más allá de ideologías.