El gobierno otorgó por decreto un bono no remunerativo de 40.000 pesos por única vez a fuerzas de seguridad, incluyendo servicio penitenciario, pero familiares e integrantes protestaron frente al edificio Sentinela por sueldos de 650.000 a 700.000 pesos para agentes.
Testimonios de manifestantes denunciaron suicidios por penurias económicas, elección entre pan o leche, y falta de escucha pese a promesas de cambio. Una retirada de Policía Federal cobra 350.000 pesos sin colaboración social, y critican uso represivo contra jubilados.
Se extendió a fuerzas armadas con 30% de bajas por reclamos salariales, crisis en obras sociales como IOSE dividida en dos, y rumores de bono la próxima semana. El ministro de Defensa Presti presenta plan de salvataje admitiendo destrucción previa por gestión Petri.