En julio de 1984, Aurelia Catalina Bryan (Oriel), profesora de inglés de 37 años en La Plata, desaparece de su casa en Citibel dejando a su bebé llorando; la encuentran asesinada en ruta 2 con camisón y medias celestes. Estaba en divorcio conflictivo con Federico Antonio Pipo, profesor de filosofía.
Investigación apunta al clan Pipo: marido, hermano, madre y primo Néstor Romano; drogaron, secuestraron y torturaron a Oriel en estudio familiar en Lobos, hallando limaduras de hierro idénticas en medias y taller. Primo confiesa verlos llevarla, pero se retracta alegando presión policial.
Prueba clave cae por omisión en acta policial de medias celestes; familia Pipo pasa un año presa por secuestro seguido de muerte, con pena de muerte vigente entonces, pero sobreseída por falta de pruebas. Federico Pipo muere años después impune; hoy Oriel no tiene tumba por impago de tasa.
Caso mediático conmocionó al país, investigado por juez Julio Desiderio Burlando; gran debate penal, pero quedó en absoluta impunidad como otros femicidios de época.