La policía allanó la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires por más de cuatro horas, incautando papeles y documentación para rastrear el propofol y fentanilo robados del Hospital Italiano, usados en fiestas clandestinas con un muerto por sobredosis en febrero.
El abogado de la asociación negó una red organizada y explicó que dos anestesiólogos fueron desvinculados: uno por renuncia y otro por el hospital; insistió en normas estrictas pero aclaró que no afecta matrículas ni ejercicio profesional.
El toxicólogo Francisco Dadic explicó que estas drogas sedantes generan placer y euforia recreativa, con fentanilo altamente adictivo; la víctima, anestesiólogo Alejandro Boveri, murió por sobredosis al cruzar la delgada línea terapéutica-tóxica.
Panelistas criticaron la falta de controles obligatorios como antidoping en anestesiólogos, cuestionaron fiestas sexuales bajo efectos y revelaron que apagaron TVs con Crónica en el Hospital Italiano; otro toxicólogo, Carlos Damín, detalló usos médicos y riesgos recreativos.
Imputados incluyen a Boveri Lanús y Delfina Lanús por venta de drogas vía chats en "Propofest", con llamados a mayor control en quirófanos y farmacias hospitalarias.