Zoe ingresó a la casa de Gran Hermano mediante un dar para confrontar a su ex Manuel, a quien acusó de manipularla durante dos años y causarle ataques de pánico.
Manuel permaneció callado y nervioso mientras Zoe expresaba su necesidad personal de sanación, pese a haber enviado previamente una carta documento a su familia para que no hablara de ella. Panelistas cuestionaron la contradicción y el rol de la madre de Zoe, quien la acompañó y la expuso públicamente.
El ex de Zoe se hizo conocido en el reality por su vínculo con ella, que terminó mal con denuncias públicas en redes y enojos familiares, incluyendo al hermano de Manuel.