Una delegación de la Unión Europea viajó a Ucrania para conmemorar los cuatro años de la masacre de Bucha, donde más de 400 civiles fueron asesinados por tropas rusas en 2022. La jefa de política exterior, Kalla Kalllas, lideró el evento y declaró que la justicia es inevitable pero debe acelerarse.
Se discutió la creación de un Tribunal Especial para el Delito de Agresión contra Ucrania, ampliación de sanciones y apoyo a la Corte Penal Internacional. Kalllas reiteró el respaldo europeo a Ucrania pese a tensiones internas, como el veto de Viktor Orbán al préstamo de 90 mil millones de euros.
El periodista Juan Sebastián Gómez, desde Berlín, explicó que las iniciativas requieren consenso en la UE, pero países como Hungría bloquean avances. Europa muestra unidad en la conmemoración, aunque persisten divisiones en la ayuda militar.