Ucrania conmemoró el cuarto aniversario de la liberación de Bucha, donde fuerzas rusas cometieron atrocidades matando cientos de civiles con torturas y mutilaciones en las primeras semanas de invasión.
Diplomáticos europeos como Kaya Kalas y Andriy Sivija encabezaron homenaje enfatizando rendición de cuentas a criminales rusos, símbolo de brutalidad de Putin respaldado por ONU.
Representantes de UE insistieron en mantener Ucrania en agenda internacional pese a guerra en Oriente Medio, buscando paz justa sin abandonar Kiev.
En exteriores, Johan Vadeful describió Bucha como herida abierta en alma de Ucrania y Europa.