La fábrica Electra en Río Grande, Tierra del Fuego, permanece abandonada por sus dueños desde hace tres meses, dejando a 140 trabajadores sin sueldo ni indemnización tras una toma pacífica de la planta. El periodista Néstor Dib recorre las instalaciones modernas valoradas en millones de dólares, donde los empleados producen marcas como Electra, Feders, Midea y Samsung con maquinaria de última tecnología.
Los trabajadores, como Esteban, custodian gratis la fábrica, la limpian y mantienen impecable para evitar robos, pese al abandono de gerentes como Matías Minetti y el presidente Roberto Ceretti. Esteban relata la incertidumbre post-vacaciones de diciembre, deudas acumuladas, dificultades para sostener familias y la desesperación de no poder alimentar a los hijos adecuadamente, aunque su esposa trabaja.
Muchos compañeros buscan changas como Uber o construcción, pero en Río Grande hay pocas oportunidades. No hay comunicación con la empresa, solo una audiencia judicial el 6 de abril. Recibieron ayudas mínimas de municipalidad, gobernador y legisladores, como bolsones de comida y pago de servicios, pero insisten en formar una cooperativa si no hay respuesta.
El conductor elogia a los trabajadores como "argentinos de bien" y critica a los dueños como "sinvergüenzas" por desaparecer sin aviso, atribuyendo el cierre a la apertura de importaciones y baja de aranceles que destruyó la industria local sin plan de reconversión.