En un docudrama, una víctima adulta denuncia al sacerdote Olivier de Citibó por tocamientos y abusos durante su infancia en Orleans, Francia, en campamentos, catecismo y casa parroquial. Recuerda lagunas mentales, sensaciones físicas recurrentes y confrontación en juzgado donde él niega intencionalidad.
La víctima describe visitas frecuentes a la casa del sacerdote, vuelos juntos y recuerdos fragmentados de penetración; su madre confirma permisos implícitos. Otras víctimas denuncian violaciones; Citibó liberado bajo control judicial con prohibición de contacto con menores y regiones específicas.
Entrevistas revelan quejas desde 1997 en pastoral juvenil, renuncia de responsables y grupo Facebook para más víctimas. La víctima sufre TEPT, terapias EMDR, incontinencia psíquica y pérdida de fe; padres admiten haber ignorado señales en su momento.
Se menciona admisión parcial en Messenger a otra víctima y llamados a solidaridad; debate sobre su posible "camino de la verdad" católica.