En el programa, los panelistas analizaron con tono crítico las declaraciones de un participante dentro de la casa de Gran Hermano, catalogándolas como un 'catálogo de tibis' y acusándolo de manipular a los demás.
La discusión escaló cuando uno de los presentes le espetó 'dale, seguí manipulando que te sale perfecto', mientras el aludido se defendió negando cualquier manipulación y pidiendo tranquilidad.
El intercambio reveló tensiones internas, con referencias a rumores sobre novelas y dichos no escuchados en las transmisiones sexuales del reality.