El móvil en Constitución mostró largas filas en paradas de colectivos donde la gente confesó no llegar a fin de mes, durando el sueldo solo 3 o 4 días para algunos, o una semana para otros. Una científica de la UBA y trabajadora en cáncer contó que se arregla con tarjeta y changas, mientras un obrero de la construcción gana 46.000 pesos por día pero hay poco laburo.
Extranjeros como un paraguayo criticaron el gobierno actual comparado con épocas de Cristina, y jubilados comen una vez al día con ayuda de hijos ajustados. Estudiantes dependen de padres profesionales que recortan gastos, y contadores usan tarjeta para todo, reflejando pobreza al 50% según entrevistados.
Los conductores destacaron colectivos abarrotados por menor frecuencia tras suba de combustible, agravando el transporte para quienes usan seis por día.
Una acompañante terapéutica eliminó salidas y Uber para "llegar a los bolchazos", sacrificando ocio por necesidad.