El INDEC informó que la pobreza bajó al 28,2% y la indigencia al nivel más bajo en siete años, sacando a 4,4 millones de personas de la pobreza según datos hasta fin de 2025. Panelistas celebraron la tendencia pese a críticas opositoras que alegan subregistro y contradicción con desempleo y consumo bajo.
Voces como Juan Grabois y otros cuestionaron los números oficiales, afirmando que comedores se llenan más y datos ignoran precariedad laboral, caída en consumo masivo y suba de desempleo. Defensores destacaron mejora relativa de los más pobres respecto a picos inflacionarios y bolsones del GBA.
Debate escaló con acusaciones: oficialistas tildaron de "trucha" la pobreza opositora y recordaron manipulaciones pasadas al INDEC; críticos replicaron con experiencias personales de hambre y múltiples trabajos, rechazando números por desconectados de la "realidad".
Se mencionó baja en restricciones al campo, compra BCRA de dólares y proyecciones exportadoras, contrastando con percepciones de ajuste duro.