Graciela y Mabel, jubiladas encadenadas a un semáforo frente al Congreso, denunciaron recortes en PAMI que les niegan turnos médicos y cirugías urgentes por cáncer, logrando respuestas solo tras la protesta en vivo. Graciela necesita estudios previos a una operación de tumores que PAMI rechaza, mientras Mabel reveló su cáncer para visibilizar el drama y sufrió baja de presión con vómitos, atendida por ambulancia SAME.
Otros jubilados como Ana, Juan Eliseo y más compañeros expresaron impotencia por jubilaciones de 70.000 pesos que no alcanzan, sobreviviendo con ayuda familiar y de clubes como Chacarita y River. Critican viajes del presidente sin consenso congressional y represión policial, incluyendo cicatrices de golpes en marchas semanales de tres años.
Incidentes incluyeron insultos de una automovilista a manifestantes pese a tránsito liberado, y policía federal con escudos en la zona. Periodistas destacaron ajuste adicional del gobierno que licúa jubilaciones y prestaciones médicas, rechazando idea de jubilados politizados y enfatizando problemas reales.
Una jubilada habitual mencionó bronca por desigualdad con vocero Adorni y recortes a discapacitados al 3%, mientras otro señor mostró emoción contenida. La protesta concluyó con atención médica y reclamos de dignidad, no como "viejos".