La muerte del anestesiólogo Alejandro Salazar, de 31 años, en un departamento de Palermo abrió investigaciones interna y judicial en el Hospital Italiano por robo de drogas como fentanilo y propofol.
Las drogas salieron etiquetadas del hospital para fiestas sexuales y viajes controlados con anestesistas y residentes de hospitales como Alemán, Fernández, Gutiérrez, Austral y Universidad Austral.
Los dos imputados se negaron a declarar; audio viral de involucrada detalla fiestas y vínculos, generando preocupación en múltiples instituciones por ramificaciones.
Marcos Barroca advierte que es una caja de Pandora que afecta el prestigio de profesionales honestos; urge denuncias formales en justicia.