Los principales institutos económicos alemanes recortaron drásticamente su previsión de crecimiento para 2026 al 0,6%, menos de la mitad del 1,3% anterior, debido al impacto de la guerra con Irán que eleva la inflación al 3% en el segundo trimestre y genera retracción del consumo, que representa más del 50% del PBI.
El analista Ezequiel Daray explicó desde Frankfurt que el menor crecimiento es un hecho sostenido por gasto público excepcional en defensa e infraestructura, pero advirtió contra controlar precios de la energía para evitar incentivar consumo de un producto escaso, recomendando en cambio ayudas puntuales a afectados.
Los expertos destacan que el gobierno federal enfrentará menores ingresos fiscales con este escenario, lo que podría obligarlo a realizar más recortes de gastos, complicando las promesas de reactivación económica.