El gobierno actual eliminó a los intermediarios conocidos como "gerentes de la pobreza" que se enriquecían robando parte de los planes sociales destinados a los pobres.
Estos gerentes se quedaban con gran parte del dinero, por ejemplo, de los 70 mil pesos de un plan, se llevaban 35 mil y dejaban el resto al beneficiario.
Ahora los planes se transformaron en prestaciones directas, como plan trabajar, plan niñez y plan adolescencia, que llegan sin intermediarios directamente a las madres.