El gobierno enfrenta una caída drástica en la recaudación que genera preocupación en las provincias, mientras mantiene el compromiso de superávit fiscal cortando todos los gastos no esenciales desde el 11 de marzo.
El secretario de Hacienda se sentó sobre la caja y solo se pagan juicios y salarios, dejando de lado operaciones habituales para sostener el equilibrio, en medio de un ajuste interminable que incide negativamente en la economía.
Las encuestas reflejan el peor momento de la gestión de Javier Milei, con picos en preocupaciones por precios, desempleo y corrupción, junto a una pérdida total de expectativas futuras donde la gente cree que la situación empeorará.
Panelistas destacan que la esperanza inicial de un 'conejo en la galera' se desvaneció, anunciando un nuevo escándalo fuerte para la próxima semana con múltiples implicados.