El fiscal ordenó allanar la Asociación de Médicos Anestesistas de la Ciudad de Buenos Aires en una causa por hurto de medicamentos como Propofol y fentanilo del Hospital Italiano. Quedaron imputados el médico Hernán Boveri y la residente Delfina Lanuce, con más involucrados por fiestas con infusiones controladas de estas sustancias.
El escándalo surgió tras la muerte de un anestesista, Alejandro Salazar, encontrado con cánula y envases de anestésicos; la autopsia y toxicológico están pendientes, pero se vincula al robo hospitalario. Boveri renunció y confesó adicción; había fiestas llamadas "fiestas del Propofol" con bombas de infusión y un "salvavidas" lúcido para reanimar en caso de apnea.
Hay dos causas: una por muerte en averiguación y otra por defraudación. Denuncias incluyen violación por abuso bajo efectos de drogas; audios revelan organización. La familia va por suministro de drogas con resultado muerte, penado con 5-15 años. Faltantes similares en Bahía Blanca y provincias.
Se mencionó presión de la asociación para silenciar, controles sorpresivos habituales y casos previos como el anestesista Biliris, condenado por violencia de género con drogas similares. Expertos destacan el riesgo histórico de adicción en anestesiólogos por acceso directo.