Egipto implementó medidas de ahorro energético por la escasez de gas natural y el alza de precios causados por el conflicto en Oriente Medio, ordenando el cierre de locales comerciales y restaurantes a las 21 horas desde el 28 de marzo, cuatro horas antes de lo habitual.
Se apagaron luminarias en vallas publicitarias y alumbrado público, exceptuando sitios turísticos como Sharm El-Sheik y Hurghada. La mayoría de las centrales eléctricas egipcias dependen de gas natural, y las importaciones de energía se duplicaron de 1.200 a 2.100 millones de dólares entre enero y marzo.
Empresas expresan preocupación por la caída en ingresos, PIB, salarios y poder adquisitivo, aunque el gobierno lo presenta como adaptación temporal, a prueba hasta mayo, para evitar cortes de luz.