La comunidad de San Cristóbal, Santa Fe, despidió con profundo dolor a Ian Cabrera, el chico de 13 años asesinado el lunes en la Escuela Normal Mariano Moreno durante el izamiento de la bandera.
El velatorio comenzó cerca de las 10:30 de la noche anterior, con familiares, amigos, compañeros y todo el pueblo en shock. El cortejo fúnebre pasó por la iglesia, donde el padre Daniel Ferrero ofició una breve misa, y por el Club Atlético Independiente, donde Ian jugaba al fútbol como arquero y sus compañeros lo esperaban en silencio.
En el cementerio, abuelos y familiares quebrados entregaron el último adiós. La ciudad de 15.000 habitantes permanece conmocionada, exigiendo justicia en una marcha de velas y cuestionando cómo ocurrió el hecho.
El agresor de 15 años, detenido en Santa Fe, sacó una escopeta de la casa de su abuelo sin permiso, caminó 12 cuadras hasta la escuela y disparó. Su padrastro reconoció indicios no atendidos, como autolesiones previas y tratamiento psicológico, pero nunca imaginaron esto. La familia se pone a disposición de los Cabrera y busca aclarar rumores.
Vecinos ven a ambas familias como víctimas, y el cura pidió reconciliación para el pueblo.