En la fábrica de chocolates Rufat, fundada en 1931 y convertida en cooperativa desde 2009 tras quiebra, 13 trabajadores resisten crisis industrial por importaciones y baja ventas, produciendo huevos de Pascua pese a caída drástica de clientela.
Adrián Serrano, con 42 años en la planta, recordó época de oro (80-90) con producción federal y orgullo laboral; hoy deciden por asambleas como familia, pero ventas bajaron de filas a un cliente cada media hora por falta de ingresos en la gente que prioriza pan sobre huevos.
Recibieron ayuda estatal pasada (préstamos INAES, ministerios) inexistente ahora; huevos de 100g a 7000 pesos y kilo a 70000 pesos, más baratos para familias argentinas en Semana Santa marcada por fe y crisis.
De 65 trabajadores originales quedaron 13 tras jubilaciones y emigraciones; nostalgia por lucha callejera, pero persiste espíritu cooperativo frente a competencia externa y economía recesiva.