Los dos imputados principales, el anestesiólogo Hernán Boveri del Hospital Italiano y la residente Delfina Lanus (conocida como Fini), se negaron a declarar ante el juez y presentarán un escrito a través de sus abogados. El hospital los separó provisionalmente mientras avanza la pesquisa, que podría involucrar a más personas en distintos centros médicos.
Un audio viral de una involucrada detalla cómo Fini robaba y redistribuía las drogas, incluyendo infusiones continuas en fiestas con bombas de infusión y alguien vigilando apneas. La grabación menciona a Tati del Río de Adavia y un compañero anestesista que murió por sobredosis. Profesionales del sector exigen que los denunciantes vayan a la justicia en lugar de audios anónimos para proteger el prestigio de quienes trabajan honestamente.
La investigación judicial busca esclarecer cómo las drogas salieron etiquetadas del hospital y se usaron en eventos privados, con ramificaciones en hospitales públicos y privados que generan preocupación generalizada.