La misión Artemis II despegó con cuatro astronautas: tres hombres y una mujer, incluyendo un norteamericano de color y un canadiense, para orbitar la cara oculta de la Luna sin alunizar, comparada con Apolo 8 de 1968 que fue la primera tripulada lunar.
Desde el Planetario transmitieron el lanzamiento en pantalla gigante con sala llena, aclarando que la Luna no tiene lado oscuro sino cara oculta por rotación sincronizada. Raúl, testigo en Florida a 15 km, describió la vibración del suelo 30 segundos después del despegue, multitud de más de 50.000 personas festejando pese a saturación de antenas y controles NASA.
Raúl destacó la importancia histórica para bases lunares futuras y exploración, con gente respetuosa y argentinos presentes. El panel emocionado por el hecho, aunque mensajes de televidentes contrastan con problemas terrestres en Argentina, priorizando economía sobre el espacio.
Jorge mencionó tratados internacionales para conflictos espaciales y código aeronáutico argentino. Argentina colaboró en la misión según previo.