La policía realiza allanamientos relacionados con el escándalo destapado por la muerte de un médico residente. El caso involucra la salida irregular de Propofol y fentanilo del hospital.
La principal imputada es una chica que suministró estas drogas a una amiga profesional de la anestesia de otro hospital. Ambas mantenían una relación cercana y, según la justicia, promovían el uso de Propofol y fentanilo en fiestas.
El doctor Boveri renunció y fue indagado, pero negó las acusaciones en su contra. La investigación continúa por esta red de derivación de medicamentos.