La abogada Agostina Paez aterrizó en Aeroparque tras dos meses retenida en Brasil por gestos racistas, pagando casi 19 mil dólares de fianza para volver a Argentina y cumplir condena pendiente.
Emocionada y temblando, describió el calvario como una pesadilla eterna con miedo constante, medios brasileños duros que la tildaron de enemiga pública sin contexto, y terror a 15 años de cárcel o salir a la calle. Se sintió desamparada, maltratada por policía y juzgada socialmente.
Se arrepiente de reaccionar mal a gestos obscenos pese al contexto, pidió perdón público y a la víctima, niega ser racista. Planeaba volver a Santiago del Estero con familia, hará voluntariamente curso de derechos humanos, critica ley brasileña severa y trato a argentinos.
Proceso continúa; juez influido por opinión pública pese a disculpas aceptadas inicialmente. Advierte a turistas argentinos conocer leyes de Brasil.