Agustina Páez, abogada santiagueña de 29 años detenida en Brasil desde el 14 de enero por gestos racistas, regresó a Argentina tras pagar una fianza de casi 19 mil dólares y declarar domicilio con caución.
Al aterrizar en Aeroparque, la mujer expresó alivio por terminar su calvario, se disculpó por reaccionar mal pese al contexto, criticó la severidad de la ley brasileña y la cobertura mediática local que la convirtió en enemiga pública, y planea voluntariamente trabajo comunitario o curso de derechos humanos aunque no resuelto.
Aún sin sentencia firme, Páez quiere reunirse con familia y amigas en Santiago del Estero, alza la voz contra el racismo invisibilizado en Argentina y confirma que volvería de vacaciones a Brasil.