Fabio Barreto, portero del colegio en San Cristóbal, redujo al alumno de 15 años que ingresó con escopeta y cartuchera llena, mató a Ian de un disparo a quemarropa en el pecho y disparó al patio mientras alumnos huían.
El agresor cargó en el baño donde impactó la primera munición, salió, hirió a Ian en el brazo y lo remató al salir. Barreto escuchó disparos, entró contra la corriente de chicos escapando y encaró al tirador cuando recargaba, quitándole el arma pese a que lo apuntó. El agresor parecía desorientado, dijo haber ido "a casa el fin de semana".
Su pareja Karina reconstruyó: Ian llegó temprano, entró al baño con el agresor que disparó adentro, Ian salió herido en brazo y cayó baleado en pecho a un metro. El tirador planeaba masacre y suicidio, recargaba ágil con experiencia.
Panel destaca heroísmo de Barreto, aún en shock, y cuestiona conciencia del agresor pese a planificación.