El pastor junto al pastor Jaime ora por personas con tumores, cánceres y males, paralizando la acción del diablo y ordenando a espíritus malignos salir en el nombre de Jesús.
Expulsa miedo, ansiedad, perturbación mental, peso en el cuerpo, dolores en brazos, piernas, columna, ciático y males por brujería o hechicería, declarando libertad y sanidad por las llagas de Jesús.
Testimonios confirman sanidades: una persona sintió irse la ansiedad, otras el peso y malestar en el cuerpo, adormecimiento y dolor en brazos desaparecieron durante la oración.