Un grupo de anestesiólogos robaba Propofol y Fentanilo de hospitales prestigiosos como el Italiano y Rivadavia para realizar "viajes controlados" recreativos que terminaron en la muerte de un médico en febrero, con una vía en el pie; el caso trascendió ayer.
Silvia Cabrerizo, toxicóloga, explica que el Fentanilo es un opioide letal y el Propofol un inductor anestésico que genera euforia inicial pero causa depresión respiratoria, coma y paro en sobredosis, con bajo índice de seguridad.
Geraldine Perona, psiquiatra en adicciones, vincula las fiestas a chemsex, prácticas sexuales prolongadas con drogas como opioides, anfetaminas y GHB para aumentar el goce mediante hipoxia, con alguien controlando inyecciones para evitar muertes.
Darío Gigena Parker, médico psiquiatra, destaca el estrés profesional, acceso fácil y uso del Propofol para "bajar" tras estimulantes en fiestas, como en Michael Jackson; enfatiza fallos en trazabilidad hospitalaria pese a controles y necesidad de prevención desde pregrado.
Expertos alertan sobre robo hormiga, auditorías ciegas y riesgos para pacientes si médicos adictos operan; casos puntuales en Argentina, no epidemia como opioides en EE.UU., pero preocupa salud mental en sistema de salud.